¿Capricho de rico?
Hoy quiero aprovechar y desde aquí mostrar mi rabia e impotencia sobre un tema que nos tiene algo cabreados desde hace tiempo.
Esto que veis en la foto es el pantalán del Hotel Marbella Club. Va camino de tres años que sinlasuegra se aficionó a la pesca, empezó un poco por casualidad, gracias a mi hermano pequeño pero nos enganchó rápidamente. El mundo de la pesca deportiva es algo increíble. A la mayoría de la gente le puede resultar aburrido (suele ser el comentario más común) pero es como todo, la pesca deportiva tiene muchas modalidades y bien puedes ir probando hasta dar con la tuya o bien hacer como nosotros, adaptarnos a lo que va surgiendo. Por ejemplo en verano practicamos surfcasting desde orilla, y en invierno practicamos spinning. El spinning es una técnica bastante divertida, se realiza con cañas ligeras, muy similares a las de río que apenas pesan, y en todo momento estás activo, has de lanzar y recoger, una y otra vez. En vez de usar cebo vivo, se usan distintos tipos de muestras (vinilos, rapalas, cucharillas, pajaritos…) dependiendo del tipo de captura. Sinlasuegra tiene la gran suerte de vivir en un sitio de mar, donde además hay mucha afición por la pesca. Habíamos encontrado un buen sitio para pasar las noches de invierno disfrutando de éste sano deporte. El lugar se convirtió para nosotros como un lugar de encuentro para parte de la familia (mis dos hermanos y mi madre que es la que sin duda gana por goleada en cuanto a afición).
Recuerdo noches de sábado en los que nos juntábamos allí cerca de 15 pescadores incluso alguno de ellos venían desde Málaga, pues el sitio permite un fácil acceso, aparcamiento cercano, limpio (al no estar en la arena), cómodo y lo más importante, luminoso y seguro. Alguno de los guardias de seguridad del hotel ya eran colegas, y en sus paseos nocturnos, hacían visitas al pantalán para controlar que todo marchara bien por allí, y de paso disfrutábamos de una agradable charla con ellos. Aquello era otra opción más para la gente joven y menos joven para las noches de fin de semana. Llevábamos nuestros bocatas, el termo de café, y sobretodo nuestra equipación de pesca. Todo bien preparado para pasar un rato agradable, o bien toda una sesión completa de pesca pues en más de una ocasión hemos disfrutado de un precioso amanecer en el mar. La pasión por este deporte hacía que no nos importaran inconvenientes como el frío, la humedad, el sueño o incluso la ausencia de peces. Más de una vez hemos llegado a casa con las con las manos vacías y sin haber notado picada alguna.
En las noches de invierno nos dedicábamos sobretodo a la captura de jureles, bailas y lubinas.
Aquí el resultado de una de esas noches.
Esta pescata en concreto la recordamos con mucha ilusión pues disfrutamos muchísimo y las capturas se dieron una detrás de otra. Por cierto, fue exactamente la noche antes de nochebuena que por eso no nos pudimos quedar más tiempo muy a nuestro pesar… (la noche siguiente a “sinlasuegra” le tocaba preparar la cena en su casa para toda la familia). Se me vienen a la cabeza muchos momentos, por ejemplo una noche de verano en la que nos fuimos de pesca con un par de amigos suizos, el hijo de uno de ellos de 5 años, y mi sobrino de 6. Aprovechando sus vacaciones (viven en ciudades de interior) decidimos llevarles con nosotros una noche para probar. Uno de los nenes siente verdadera pasión por la pesca desde bien pequeño. Según su padre el pobre se conformaba viendo documentales de pesca sin pestañear. Su sueño era pescar en el mar, y lo que más le fascina es la pesca del calamar.Y nosotros tuvimos la fortuna de regalar esta primera experiencia al pequeño. Mi sobrino ya casi era un experto y se dedicaba ha hacerse el listillo y enseñar a su amigo…
Aquí una foto de los dos personajes. Pescaron incluso un erizo de mar con sus mini-cañas. Increible.
Hasta aquí todo bien, pero ahora quiero tratar el tema por el que doy título a esta entrada. Resulta que el pantalán es propiedad del Hotel Marbella Club (***** GL) que está situado en primera línea de playa. Para el que lo desconozca y para haceros una idea, el paseo marítimo pasa justo por delante del beach club del hotel. Es decir, sus piscinas, jardines y restaurante quedan a un lado del paseo y al otro queda la zona de playa con sombrillas, hamacas y el acceso al pantalán. En verano lo utilizan de solarium para los huéspedes del hotel además de zona de atraque para pequeñas embarcaciones. Todo esto me parece estupendo, peeeeeeero…
Al estar construido en “playa” el acceso es totalmente público y por lo tanto nada ni nadie puede impedirte que lo transites. Así ha sido y sigue siendo. Este no es el problema exactamente. Mi rabia e impotencia se deben concretamente a la ausencia total de iluminación en el pantalán. Antes el alumbrado comenzaba en cuanto empezaba a oscurecer finalizando al amanecer. Pero éste verano comenzaron a apagar las luces a eso de las 12 de la noche, y no sabemos el porqué (según respuesta del personal de mantenimiento: la cosa está mal con la crisis, y son ordenes del dueño del hotel para ahorrar) ¡¡¡¡Dios mío de mi vida!!!
Hemos estado pendientes para ver si todo volvía a la normalidad y la cosa ha ido de mal en peor. Ahora ni siquiera lo encienden. Una vez que oscurece a oscuras se queda. Además al no encender las farolas resulta que el tramo del paseo marítimo que pasa por delante del hotel también se queda a oscuras. No se como el dueño del hotel no se ha parado a pensar en las consecuencias negativas de su decisión. Aquella zona se ha quedado desolada, resulta insegura, peligrosa y supongo que sus propios clientes se lo pensarán dos veces antes de darse el paseíto nocturno hasta la playa. No recuerdo ni una sola noche de pesca en la que no se acercase alguien paseando, y se quedara un rato por allí. Y es que, es difícil pasar por delante y no querer llegar al final del pantalán. Curioso pero casi todo el mundo lo hace. Eran estampas muy típicas hasta que al dueño del hotel se le ha metido en la cabeza semejante tontería: CAPRICHO DE RICO no me cabe duda.
El tema es que no sabemos si este señor puede permitirse hacer y deshacer a su antojo tal y como está haciendo. No sabemos si por ley, tiene algún tipo de compromiso municipal en cuanto al alumbrado, pues vuelvo a repetir que el pantalán por estar en la playa pertenece a costas. Y un pequeño detalle que añadir: En su día la construcción de dicho pantalán se hizo con parte de una subvención de la Junta de Andalucía.
Hemos enviado un escrito al respecto a la delegación de Industria, Playas y Vía Pública. A día de hoy seguimos sin respuesta. Si alguíen sabe como funciona la ley en estos casos, o pueda dejarnos las cosas un poco más claras con este asunto que nos ayude dejándonos su opinión. Estaremos muy agradecidos…, sobre todo mi madre.
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Aún recuerdo a Hoztiaz Euzebio pescando un mejillon con caña…
“Grasia eh?”…………….Ya sabes xq lo digo….
¡ Que pongan la luz! La verdad creo que la solución será complicada y laboriosa, ya que imagino que habrá que hablar con el ayuntamiento…
Si hace falta recoger firmas, ya tenéis 2. Nos encanteria repetir la experiencia otro día.
Un beso enorme.
Elena