¡Peaso de calamar!
¡Vaya alegría que me he llevado!
Llevaba meses intentándolo, desde que llegó el frío, pero nada, sepias a mogollón, de hecho tengo el congelador llenito, pero los calamares este año…
(Estarán haciéndose esperar, todavía no hace mucho frío, en enero nos pondremos las botas como el año pasado.. me decía a mi misma) pero no.
En realidad es que el año pasado se dio una situación especial y por ello había tantos calamares y de tan buen tamaño. Ésto según me han contado sucede cada cinco años, y en el 2006 tocaba, osea que hasta el 2011 no se dará otra igual.
Pero bueno a pesar de que no disfrutaré de la misma manera, me conformo con que entre sepia y sepia se quiera acercar a mi pajarito/potera uno de los pocos y despistados calamares que rondan por el lugar, como éste, que por ser el primero de la temporada y desearlo tanto me dio un momento de gozo increíble, en realidad cuando iba recogiendo con mi carrete, no sabía que era un calamar, pero al ir acercándose fue cuando lo note pues su lucha es inconfundible. ¡Que momento! vaya subidón de adrenalina. Ojalá se repita antes de que se vaya el frío. Me da lástima hasta comerlo, lo tengo congelado porque me dije que hasta que no cogiera otro no lo comeríamos. Se lo debo. ¡Gracias calamar!
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